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Oscar González declaró ante la Justicia

El actual legislador y exjefe de Gabinete, se presentó ante la Justicia para dar declaración por el juicio que se está llevando a cabo por el acuartelamiento de diciembre de 2013.

El legislador Oscar González testificó hoy por el juicio a 56 policías que se acuartelaron el 3 y 4 de diciembre de 2013 en el marco de una huelga por el pago de adicionales.

El funcionario fue una de las autoridades que quedó a cargo del Ejecutivo provincial cuando el gobernador De la Sota realizó un viaje al exterior, que coincidiò con la protesta pòlicial.

La Voz de Interior publicó en su portal las declaraciones de Gonzalez:

“Debe haber sido alrededor de las 3 de la mañana, ahí se me informó de la situación, yo le ofrecí al jefe de Policía que por qué no íbamos al lugar donde estaba el problema, que yo quería ir a hablar con los policías que estaban en rebelión, que podía ser útil una charla”, dijo el legislador luego de reconstruir los hechos.

“El jefe me dijo que era peligroso, que era inconveniente dirigirse al lugar, que me lo desaconsejaba”, dijo.

“Intenté comunicarme con el gobernador De la Sota, que estaba volando en ese momento”, dijo e indicó que se instaló “en la Jefatura de Gabinete y nunca más salí de ahí hasta que el 4 al mediodía se resolvió el problema”.

“El conflicto se veía desde afuera anarquizado, parecían grupos con distintas actitudes y peticiones, dificultaba esto la  negociación. Algunos de los planteos resultaban absurdos e imposibles de considerar”, consideró.

“Cuando el doctor Ortiz Pellegrini apareció en los medios vinculado a la defensa, yo lo llamé y me reuní con él en un bar a la vista de todo el mundo. Fue una conversación, le planteo que resultaba imprescindible una negociación con algún interlocutor”, dijo.

“Yo advertí la gravedad de la situación rápidamente, me di cuenta que los cordobeses íbamos a pasar horas muy amargas. La conducción de la Policía era incapaz de resolver este tema”, sostuvo.

Con respecto al Gobierno Nacional, en su momento a cargo de Cristina Fernández, destacó:

“Es obvio que había una decisión de no colaborar. Se supo luego en radiopasillo que funcionarios nacionales decían: ‘Dejenlos a los cordobeses que se cocinen en su propia tinta’ ”.

“Intenté comunicarme con las fuerzas nacionales, pensé que Gendarmería podía ayudar porque ya habían comenzado hechos de inseguridad contra la propiedad y las personas”, recordó González.

“Intenté comunicarme con los funcionarios nacionales, nunca nadie me atendió el teléfono. Sólo conseguí hablar con secretarios. Recuerdo que el jefe de Gabinete era Jorge Capitanich, imposible intercambiar una palabra con él. Todo el día 3 estuve tratando de comunicarme”, dijo.

“Sergio Berni era una especie de Rambo del tercer mundo, era el encargado de la seguridad, todos lo sabíamos, intenté comunicarme  con él y no lo conseguí. Intenté comunicarme con (Florencio) Randazzo, ministro del Interior, no fue posible. Sólo logré comunicarme con la casa Militar de la Casa Rosada, le transmitimos la situación, quedó que nos iban a llamar”, dijo.

“El conflicto terminó y nunca pudimos cambiar una palabra con nadie. La participación de Ortiz Pellegrini fue importante porque había alguien con quien hablar y negociar”, resaltó.

Por otro lado, González manifestó su opinión sobre el comportamiento policial:

“Daba la sensación de que había equipos organizados, no era espontáneo, parecía que había grupos tratando de generar mayor daño en la ciudad”, destacó.

“La otra percepción que me queda es el dolor de ver vecinos contra vecinos, gente normal que se convirtió en delincuente en esas horas, la desaparición de la solidaridad, parecía que se habían despertado en la población los instintos más bajos del ser humano”, dijo.

“Lo de equipos organizados era una percepción mía”, aclaró y remarcó: “Alguien se tenía que ir del gobierno, me tocó a mí. Yo me fui poco tiempo después, volví a mi cargo de legislador”.

“Con Pregno manteníamos conversaciones telefónicas, nos reunimos en tres o cuatro oportunidades”, recordó González , quien dijo que su relación con Monteoliva “era neutra, ni buena ni mala. Ella tenía un montón de planes teórcios acerca de reestructuración”.

“Yo observé un hecho inadecuado en esos días, la suspensión de un plus que tenía la CAP. Le manifesté que era inadecuado, era de esperar que hubiera problemas al bajar los sueldos en medio de un conflicto”, dijo.

 

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